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Biografía: Gabriel García Márquez

Gabriel García Márquez nació el 6 de marzo de 1927 en Aracataca, un municipio ubicado en el Caribe colombiano, al que muchos identifican como Macondo – pueblo ficticio en el que se desarrolla la obra emblemática del autor: Cien años de Soledad –. “Gabo”, como le decían cariñosamente, recibió de sus abuelos maternos, el coronel Nicolás Ricardo Márquez y Tranquilina Iguarán Cortés, en sus años de niñez, una infinidad de relatos de guerras, leyendas, fábulas, e historias fantasmagóricas que fomentaron la temprana imaginación del escritor. Esta gran cantidad de recuerdos, serían los que más tarde servirían como material de inspiración en sus obras y fueron punto de partida del Realismo Mágico, movimiento hispanoamericano que combina elementos fantásticos en la narración realista, que floreció en América Latina y de la cual García Márquez es uno de sus mayores exponentes; fue también uno de los autores más representativos del fenómeno literario conocido como el Boom Latinoamericano que surgió entre los años 1960 y 1970.

Luego de que Gabo diera sus primeros pasos como escritor de cuentos (La tercera resignación, 1947) se acercó al periodismo. Tras obtener un empleo como redactor en el periódico El Universal de Cartagena desistió de sus estudios de derecho en la Universidad de Cartagena, para ejercer así, lo que él consideró como “el mejor oficio del mundo”. Joven tímido y voraz lector, García Márquez trabajó años más tarde como columnista en El Heraldo de Barranquilla, y como crítico y reportero en El Espectador. En esta época escribió Relato de un náufrago, serie de catorce crónicas, y Noticia de un secuestro las cuales son muestras de historias periodísticas que se convirtieron en libros que, al día de hoy, son consideradas un ejemplo de la rigurosidad y riqueza narrativa del llamado periodismo literario. Fue corresponsal de El Espectador en varios países, entre ellos Polonia, Rusia, Suiza, Italia y Francia; siendo en este último, en la ciudad de París, donde conoció el cierre del periódico debido a la situación política que atravesaba su natal Colombia. Lejos de ser una mala noticia, García Márquez cumplió ahí su primer sueño, dedicarse a escribir a tiempo completo su segunda novela titulada El Coronel no tiene quien le escriba (1961), inspirada en la vida de su abuelo.

“Yo escribo para que me quieran más” confesó Gabo en una entrevista en 1976 para RTI Colombia. En esta entrevista, además, recordó los 18 meses que había tardado en escribir Cien años de Soledad (1967), novela considerada como obra maestra de la literatura universal y de la literatura moderna de Hispanoamérica. En 1982, la Academia Sueca le otorgó el Premio Nobel de Literatura porque sus novelas e historias cortas representaban una obra literaria en la cual “lo fantástico y lo real se combinan en un mundo ricamente compuesto de imaginación, lo que refleja la vida y los conflictos de un Continente”(Nobelprize.org), reconociendo así el aporte del autor en obras como La Hojarasca (1955), La Mala Hora (1961), El Otoño del Patriarca (1975), Crónica de una muerte anunciada (1981), entre otras.

Su proximidad al líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, así como también con otros mandatarios e intelectuales generó inquietudes sobre su cercanía con el poder, a lo que él respondió: “No es que quiero estar siempre cerca del poder, es el poder el que siempre quiere estar cerca de mí” (Navarro, 1995). Así, el escritor colombiano explicaba que la presencia del poder se expresa en todas sus obras, pero especialmente “(…) el más poderoso, importante, eterno y grande de todos los poderes que es el amor” (Navarro, 1995). En 1974 lideró la revista Alternativa en la cual colaboraron periodistas e intelectuales de izquierda y que marcó un hito como espacio de oposición política en Colombia. Fue miembro de la Comisión Internacional Investigadora de los Crímenes de la Junta Militar Chilena (1974) y miembro de la comisión conformada por la UNESCO en 1977 para alertar sobre los problemas relacionados a las asimetrías de la comunicación, y cuyo legado es el emblemático Informe Un solo mundo, voces múltiples. Comunicación e información en nuestro tiempo, o también conocido como Informe MacBride.

Uno de los más grandes legados de García Márquez para los países iberoamericanos y del Caribe fue la creación, en 1994, de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), en Cartagena de Indias, Colombia. Un espacio que nació de la preocupación de este escritor, reportero y guionista por reforzar la formación profesional de los periodistas, situación que destaca en el Discurso inaugural de la FNPI: “un factor esencial en la defensa de la integridad de un periodista, de su independencia y hasta de su vida, es una buena formación profesional” (García Márquez, 1995). Se trataba, de esta forma, de su interés por mejorar la práctica del oficio y la ética en un era en donde la inmediatez y magnificación de la primicia ha desvirtuado la esencia del periodismo,tal como lo señaló en una de sus célebres citas: “A veces se olvida que la mejor noticia no es la que se da primero, sino la que se da mejor” (Moreno, 1982).

Murió el jueves 17 de abril de 2014 en la Ciudad de México a la edad de 87 años.