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Líneas de investigación

En la gobernanza de Internet participan todos los estamentos productivos, sociales, de investigación y de comercialización que dan servicios en la Red para una mejor distribución y mayor acceso en la población, con participación del Estado, ente que regula y estimula el desarrollo del sector. Estudiar comparativamente el desarrollo de la situación de la gobernanza en la región permite conocer cómo la ciudadanía se apropia de la Red, participa en procesos de construcción democrática y valora los servicios que el gobierno ofrece a la ciudadanía de manera electrónica y digital. Medir el desarrollo del gobierno electrónico en los países de la región y su impacto, es primordial para conocer cómo América latina promueve la inclusión digital en los gobiernos nacionales, locales y regionales.
Medir y analizar el uso de tecnología, el desarrollo del software y la introducción de hardware en determinados sectores poblacionales es importante para conocer de qué manera la gente se apropia de la tecnología, la transforma y la adapta a sus entornos con la finalidad de solucionar problemas particulares que se vuelven sociales, esa es la finalidad de esta línea de investigación. Además, investigar acerca de la cultura abierta y libre en software y hardware es primordial para conocer cómo se configuran comunidades tecnológicas locales y cuál es su vinculación con movimientos libertarios de informática en el mundo.
Los movimientos sociales tienen en Internet un nuevo territorio para conquistar la agenda pública y convocar a la ciudadanía en torno a reivindicaciones sociales, económicas y políticas. Por ello, es vital conocer el origen, la configuración, modificación e impacto de las comunidades digitales, su funcionamiento, propuestas, prácticas y su resultado social, es decir, su incidencia política y social.
La cibercultura es la tercera revolución comunicacional, luego de la oral y la escrita, ya que asume a la tecnología digital como una herramienta potente para la construcción de un nuevo humanismo, pues al poner nuevamente al ser humano en el centro del universo. Las prácticas digitales se vuelven necesarias para comprender y adaptarse a nuevas generaciones que ven en las multipantallas espacios de generación de conocimiento, entretenimiento y visibilización individual o grupal. El trabajo colaborativo, la co creación y el espíritu comunitario son centrales para la cibercultura, y mucho más para las culturas americanas, en donde la “minga” es una práctica ancestral de mejora social.
Cada generación tiene mejor vínculo con la tecnología: los migrantes, los nativos digitales y ahora los milennials, son categorías establecidas de acuerdo con la inserción de un grupo etario y generacional en el desarrollo de la tecnología digital y sus usos. Cada generación es diferente y sus cambios son geométricamente distantes, pues el acelerado progreso de la tecnología hace que cada vez, los infantes de ahora tengan usos diferentes de cuando los ahora adolescentes fueron niños y niñas; incluso la tecnología ha cambiado tanto que muchos dispositivos son caducos y piezas de museo. Conocer la apropiación, consumo y anhelos de cada grupo sobre la tecnología es importante para poder establecer políticas de contenidos educativos, de entretenimiento que estén acordes con la realidad y necesidades de cada niño, niña y adolescente. Por ello es importante establecer formas de medición cualitativa y cuantitativa, de manera constante y permanente, con indicadores reales y más cercanos.